- Los selladores de fisuras protegen los surcos de las muelas frente a la caries y las bacterias.
- Adecuados para niños y adultos con dientes propensos a la caries.
- Este procedimiento rápido e indoloro ofrece una protección duradera del esmalte.
- Especialmente beneficiosos para las primeras muelas permanentes de los niños.
- Seguros, rentables y reducen la necesidad de futuros empastes.
El sellador de fisuras es un tratamiento dental preventivo destinado a evitar las caries causadas por la acumulación de restos de comida y la proliferación de bacterias en los surcos de la superficie de las muelas. Aunque suele considerarse un tratamiento infantil, también puede aplicarse en adultos con dientes propensos a la caries. Es inocuo y muy beneficioso para los dientes.
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Mostrar u ocultar¿Qué es un sellador de fisuras?
El sellador de fisuras es un método dental preventivo que se aplica en los surcos estrechos, llamados «fisuras», de la superficie de las muelas. Estas zonas tienden a acumular restos de comida y bacterias, lo que con el tiempo provoca caries. Este material, similar a un empaste, se aplica sobre la superficie del diente, protege el esmalte y ayuda a prevenir la formación de caries.
Este método reduce el riesgo de caries, sobre todo si se aplica cuando salen las primeras muelas permanentes de los niños. También es un tratamiento preventivo eficaz para los adultos propensos a la caries a pesar de mantener una buena higiene bucal.
¿Quién puede recibir un sellador de fisuras?
Los selladores de fisuras pueden aplicarse a cualquier persona que desee proteger sus dientes de la caries, independientemente de su edad. Sin embargo, es necesaria la valoración de un dentista para determinar si son adecuados, ya que pueden no ser prioritarios para todo el mundo.
Los selladores de fisuras suelen aplicarse a:
- Niños
- Adolescentes y adultos jóvenes
- Adultos con dientes propensos a la caries
- Personas que requieren cuidados especiales
| Grupo de Edad | Motivo de la aplicación | Beneficio clave |
|---|---|---|
| Niños | Muelas recién erupcionadas con surcos profundos | Prevenir las caries tempranas |
| Adolescentes | Mayor riesgo de caries durante el crecimiento | Protección dental a largo plazo |
| Adultos | Dientes propensos a la caries | Menor necesidad de empastes |
| Pacientes con necesidades especiales | Capacidad limitada para la higiene bucal | Prevención de la caries más sencilla |
¿Cómo se aplica un sellador de fisuras?
La aplicación del sellador de fisuras es sencilla, rápida e indolora. Todo el proceso suele durar entre 5–10 minutos y no requiere anestesia. El paciente puede retomar sus actividades diarias inmediatamente después.
Las fases son las siguientes:
- Limpieza de los dientes con instrumental especial
- Aplicación breve de un gel ácido sobre los dientes
- Enjuague y secado de la superficie dental
- Aplicación del material sellador protector sobre la superficie dental
- Endurecimiento del sellador con luz
- Comprobaciones finales y finalización del procedimiento
Selladores de fisuras en niños
Los niños son de los más vulnerables a la caries, debido a la sensibilidad de sus dientes y a una higiene bucal a menudo insuficiente. Las primeras muelas permanentes, que salen hacia los 6 años, tienen surcos profundos difíciles de limpiar, lo que las hace propensas a la caries. Por eso, los selladores de fisuras son uno de los métodos más eficaces para prevenir la caries en los niños. Además, al tratarse de un procedimiento rápido e indoloro, puede ayudarles a superar el miedo al dentista.
Selladores de fisuras en adultos
Aunque los selladores de fisuras son sobre todo un tratamiento infantil, también pueden aplicarse en adultos que sufren caries con frecuencia. Este tratamiento puede ser una medida de protección eficaz para las personas con fisuras profundas (surcos de masticación) y sensibilidad del esmalte.
Antes de aplicar un sellador de fisuras en adultos, el dentista debe confirmar que la superficie del diente está sana y libre de caries. Si hay caries, primero deben tratarse y, después, se aplica el sellador de fisuras como protección.
Ventajas de los selladores de fisuras
Los selladores de fisuras son tratamientos preventivos eficaces dirigidos a las superficies de masticación de las muelas, donde con más frecuencia empiezan las caries. Además, ofrecen otras ventajas para proteger la salud dental.
Entre sus ventajas se incluyen:
- Previenen la caries
- Procedimiento rápido e indoloro
- Protección duradera
- Adecuados tanto para niños como para adultos
- Reducen la necesidad de empastes
- Tratamiento rentable
Riesgos de los selladores de fisuras
Los selladores de fisuras no presentan inconvenientes significativos. El procedimiento es muy seguro y no tiene efectos secundarios. No obstante, como cualquier tratamiento, una aplicación incorrecta puede causar problemas en casos excepcionales.
Cuando se aplican correctamente, los selladores de fisuras no causan ningún daño y ofrecen una protección importante para la salud dental. Combinados con revisiones periódicas, aportan grandes beneficios a largo plazo.
Preguntas frecuentes sobre los selladores de fisuras
¿Se aplican selladores de fisuras a los bebés?
No, los selladores de fisuras suelen aplicarse una vez que han salido los dientes permanentes. Por eso se recomiendan en niños a partir de los 6 años aproximadamente, cuando salen las primeras muelas, y no en bebés.
¿Es necesaria la anestesia para aplicar un sellador de fisuras?
No, el procedimiento es indoloro y no requiere tallar el diente, por lo que no es necesaria la anestesia. Es una aplicación breve y cómoda.
¿Se aplican selladores de fisuras en adultos?
Sí, los selladores de fisuras pueden aplicarse en adultos con riesgo de caries. Protegen especialmente a las personas con surcos profundos en las muelas.
¿Son perjudiciales los selladores de fisuras?
Si se aplican correctamente, son inocuos. Al contrario, son un método eficaz y seguro que protege los dientes de la caries. No obstante, no deben aplicarse sobre caries ya existentes.
¿Cuánto duran los selladores de fisuras?
Por lo general, duran entre 2 y 5 años, aunque varía según los hábitos de higiene bucal, la estructura dental y la alimentación. Su duración puede prolongarse con revisiones dentales periódicas.


